Envases inteligentes para un comercio más sostenible

Las empresas españolas avanzan hacia un modelo de comercio más sostenible con envases inteligentes como pieza clave para competir en un mercado cada vez más condicionado por la eficiencia, la regulación y la sensibilidad ambiental. En este escenario, BonÀrea, Ametller Origen y la Cambra Arrossera del Montsià desarrollan iniciativas que destacan por su capacidad para integrar innovación, circularidad y valor operativo.

El impulso hacia materiales con menor impacto, sistemas retornables y soluciones que optimizan la logística se está consolidando como un criterio empresarial estratégico. La combinación de tecnología, ecodiseño y biomateriales abre nuevas vías para mejorar la cadena de valor y reforzar la relación entre marca y consumidor.

Hacia un envase inteligente y comercio sostenible

La evolución hacia envases sostenibles ya no se interpreta como un gesto ambiental aislado, sino como un componente estructural del modelo de negocio. Su utilidad abarca tres dimensiones: competitividad comercial, eficiencia operativa y anticipación regulatoria.

El consumidor vincula sostenibilidad con calidad y responsabilidad, lo que incrementa la percepción de valor del producto. A nivel interno, los sistemas retornables y los materiales optimizados permiten reducir residuos y mejorar la trazabilidad. Y desde la perspectiva normativa, las compañías que se adelantan a las exigencias de circularidad minimizan riesgos futuros y consolidan una posición más sólida para adaptarse al cambio regulatorio europeo.

Este marco impulsa la búsqueda de envases inteligentes, desde bandejas tecnológicas hasta formatos fabricados con subproductos agrícolas, que combinan funcionalidad y reducción de impacto ambiental.

BonÀrea: tecnología y retornabilidad para cerrar el ciclo

BonÀrea ha impulsado un modelo pionero en el segmento cárnico con su bandeja retornable, desarrollada tras más de tres años de investigación. La base de plástico reutilizable incorpora tecnología RFID y código QR, mientras que una lámina de un solo uso garantiza la seguridad alimentaria sin que el alimento contacte con la bandeja.

El sistema de depósito con incentivo facilita la devolución y se integra en la logística inversa de la compañía, cuyos camiones regresan cada día con las bandejas usadas. La solución, con hasta 50 ciclos de vida, combina circularidad, eficiencia y una mejora tangible en la relación con el cliente al ofrecer una alternativa sostenible sin fricciones.

Ametller Origen: ecodiseño como identidad de marca

Ametller Origen ha consolidado una línea de envases basada en ecodiseño, donde el cartón y el film reducen drásticamente el uso de plástico. Su formato Hallopack, con un 80% menos de plástico, se ha convertido en un referente en platos preparados y permite ahorrar decenas de toneladas de plástico de un solo uso cada año.

La compañía también impulsa el uso de recipientes reutilizables por parte del cliente, reforzada por iniciativas públicas como Barcelona Plástico Cero. Este enfoque une sostenibilidad, proximidad y coherencia con las expectativas de un consumidor urbano más exigente.

Oryzite: biomateriales que transforman la logística pesquera

En el ámbito industrial, el desarrollo de Oryzite, un material fabricado a partir de cáscara de arroz, introduce una alternativa orgánica al plástico tradicional. Impulsado por la Cambra Arrossera del Montsià junto a empresas tecnológicas, este compuesto reduce la huella de carbono y aprovecha un subproducto agrícola abundante.

Su aplicación en las cajas utilizadas por la flota pesquera catalana supone un avance en la economía circular aplicada a la logística primaria, demostrando la viabilidad de soluciones que combinan sostenibilidad, resistencia y eficiencia operativa.

Fuente: El Periódico