La creciente desconfianza social hacia las campañas de responsabilidad corporativa obliga a las empresas a replantear sus estrategias de comunicación social. En un entorno donde los compromisos medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG) son exigidos por ley y por los grupos de interés, la dificultad no radica en ejecutar proyectos responsables, sino en legitimarlos ante una comunidad cada vez más crítica.
En este contexto, un grupo de profesionales de la comunicación y el emprendimiento en Barcelona ha impulsado HumansDid, una iniciativa orientada a transformar la relación entre empresa y sociedad a través de nuevos formatos de interacción digital. El proyecto, liderado por Jose María Piera, Julio Wallovitz y Lola Medina, propone un modelo en el que las acciones sociales corporativas se exponen directamente a una comunidad que decide participar y validar su desarrollo.
Validación social como activo estratégico
El funcionamiento de esta iniciativa se basa en integrar a la comunidad en el seguimiento de proyectos sociales corporativos, ofreciendo a las empresas un canal alternativo para evidenciar sus resultados y construir reputación sobre hechos verificables. Esta dinámica responde a la demanda empresarial de generar confianza sin recurrir a narrativas unidireccionales, reduciendo así el riesgo de rechazo reputacional asociado al greenwashing.
El primer proyecto desarrollado bajo este modelo se ha centrado en actividades de reforestación en África, permitiendo comprobar su capacidad de movilización y medición de impacto en tiempo real. Para las compañías, este planteamiento representa una vía para trasladar sus políticas ESG desde los informes corporativos al entorno digital, donde la transparencia y la participación son elementos clave.
HumansDid: Un modelo de negocio vinculado a gestión reputacional
Desde su origen, esta propuesta se ha diseñado como una herramienta de gestión reputacional con tres líneas de colaboración empresarial: integración en su sistema de recompensas sociales, publicación y reformulación de proyectos responsables, y consultoría estratégica para optimizar el relato social corporativo.
La iniciativa cuenta con una inversión inicial y respaldo de perfiles relevantes del emprendimiento y la inversión de impacto. Su posicionamiento refleja una tendencia creciente en el entorno empresarial: transformar las acciones sociales en relatos participativos que refuercen la reputación, sin alejarse de los resultados verificables y la transparencia que exigen inversores, clientes y sociedad.
Fuente: El País



































