En el tejido industrial español, la capacidad para adaptarse a los cambios de mercado es decisiva para garantizar la continuidad empresarial. La valenciana Derivados del Colágeno (Dercosa) es un ejemplo de cómo una compañía con origen local puede transformar su modelo de negocio para posicionarse en sectores de alto valor añadido.
Fundada en 1972 en Cheste, la firma especializada en curtidos ha logrado consolidarse como proveedor de referencia para la moda internacional, tras dejar atrás su dependencia de la automoción. Su evolución ofrece una lectura interesante sobre las oportunidades que emergen cuando una empresa sabe interpretar las tendencias globales.
De proveedor de automoción a socio estratégico de la moda
Durante años, el sector del automóvil fue un cliente esencial para las empresas curtidoras españolas. Sin embargo, el auge de materiales alternativos y las políticas de sostenibilidad de los grandes fabricantes desplazaron a estos proveedores tradicionales. Frente a este escenario, Dercosa optó por diversificar su cartera y enfocarse en sectores menos expuestos a esas restricciones.
Su decisión estratégica fue especializarse en piel de serraje destinada al calzado y la marroquinería de alta gama, un segmento donde la autenticidad del material y los procesos certificados de producción marcan la diferencia. Actualmente, su mayor cliente es Birkenstock, integrada en el grupo Louis Vuitton, a la que se suman firmas como Loewe e Inditex.
Más que vender materia prima, Dercosa ha evolucionado hacia un modelo de colaboración industrial, aportando soluciones técnicas y diseños adaptados a los estándares de las marcas internacionales. Este enfoque ha reforzado su papel como socio estratégico en lugar de simple proveedor.
Innovación en procesos y compromiso medioambiental
El otro gran pilar de la transformación de Dercosa ha sido su inversión en sostenibilidad industrial. En un sector señalado por su impacto ambiental, la firma valenciana ha convertido la gestión responsable de los recursos en un argumento de diferenciación comercial.
Con procesos auditados y un estricto control sobre el uso de agua y residuos, la compañía ha sabido responder a las crecientes exigencias de sus clientes internacionales, para quienes el cumplimiento ambiental no es solo una obligación, sino un criterio de selección de proveedores.
Dercosa, además, defiende la piel natural como un material sostenible procedente de la industria alimentaria, frente a alternativas sintéticas fabricadas a partir de derivados del petróleo. Esta visión ha reforzado su propuesta de valor ante marcas que buscan productos trazables, sostenibles y de alta calidad.
La reinvención como ventaja empresarial
El recorrido de Dercosa demuestra cómo una empresa familiar puede reposicionarse en mercados internacionales de alta exigencia sin renunciar a su identidad industrial. Pasar de fabricar producto barato a convertirse en un socio estratégico de marcas globales evidencia que la especialización, la flexibilidad y la inversión en sostenibilidad son hoy factores determinantes para competir.
Además, su trayectoria subraya la importancia de alinear la gestión con las nuevas demandas del mercado, manteniendo una visión industrial de largo plazo. En la actualidad, Dercosa exporta la mayor parte de su producción y mantiene una posición destacada en la cadena de valor de la moda europea.
Dercosa ejemplifica cómo la industria tradicional puede evolucionar hacia modelos más rentables y sostenibles, anticipando tendencias y generando oportunidades en sectores estratégicos.
Fuente: El Economista




































