El comercio electrónico en gran consumo ha ganado un peso decisivo en la relación entre marcas y consumidores. Durante 2024, el canal digital creció un 11% a nivel global, alcanzando los 24.700 millones de visitas mensuales, según el informe ‘The State of FMCG Ecommerce’ elaborado por Semrush y Euromonitor International. Un entorno en el que los dispositivos móviles, los formatos visuales y la inteligencia artificial marcan el ritmo de transformación.
España, pese a la desaceleración europea, se mantiene como un mercado con margen de crecimiento. El comportamiento digital del consumidor español, especialmente en categorías vinculadas a bienestar, cosmética y alimentación, permite anticipar una evolución hacia modelos híbridos más ágiles y una mayor penetración del social commerce. Mercadona y El Corte Inglés ya están adaptando sus estrategias para capitalizar este cambio.
El auge de los formatos mobile-first y social commerce
Uno de los grandes impulsores del crecimiento global ha sido el tráfico móvil, que representa ya el 60% de las visitas a plataformas de gran consumo, con picos del 90% en Asia. En España, aunque la madurez digital de los mercados metropolitanos es alta, existe un recorrido relevante para extender estas dinámicas a zonas de menor densidad demográfica.
El uso intensivo de redes sociales como Instagram, TikTok o YouTube refuerza la importancia de los formatos visuales y de contenido nativo para las marcas. Categorías como belleza, salud y bienestar encuentran en estos entornos una vía eficaz para activar campañas basadas en contenido experiencial y emocional, con un creciente protagonismo de los influencers como prescriptores.
Mercadona y El Corte Inglés: hacia modelos híbridos
El ecosistema minorista español cuenta con ventajas competitivas frente a otros mercados europeos. Mercadona, líder en alimentación, y El Corte Inglés, con su capacidad logística y presencia omnicanal, están impulsando modelos híbridos donde el click & collect, las entregas programadas y las experiencias digitales en tienda física refuerzan la fidelización.
Además, la estacionalidad comercial española, alineada con los picos globales de consumo como Black Friday o rebajas de verano, permite sincronizar las estrategias locales con grandes campañas internacionales, optimizando así las oportunidades de venta en ambos canales.
Disrupción tecnológica y nuevos hábitos de compra
El estudio también revela el peso creciente de la IA en la estrategia de marketing digital. Solo en 2024, el tráfico desde herramientas como ChatGPT creció un 1138%, mientras que un 37% de los profesionales del sector identifica ya esta tecnología como una de las principales disrupciones.
Por categorías, los mejores resultados online se registran en cuidado de mascotas (30% de ventas digitalizadas) y personal care (más del 20%), mientras los productos perecederos siguen rezagados por limitaciones logísticas y resistencia del consumidor a la compra online de alimentos frescos.
España afronta así una oportunidad estratégica: adaptar sus modelos minoristas al auge digital, fortalecer el enfoque mobile-first y capitalizar el crecimiento del social commerce en sectores con alta implicación emocional.
Fuente: Revista Inforetail




































