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Los consumidores realizan sus compras teniendo en cuenta variables como la marca, el precio o la calidad, pero apenas prestan atención a la conciencia ‘verde’.

Dispuestos a cambiar los hábitos del consumidor, hace unos meses una de las empresas de alimentación más grandes de Suecia, Felix -que vende platos vegetarianos preparados, mermeladas, aderezos para ensalada…-, puso en marcha el primer supermercado climático del mundo.

La empresa de alimentación sueca Felix puso en marcha el primer supermercado climático del mundo en el que los precios varían en función de la huella de carbono y etiquetas de colores marcan el impacto ambiental Clic para tuitear

Un original e innovador establecimiento donde durante unos días no se pagaba en coronas sino más o menos en función de la huella de carbono.La compañía pretendía con esta iniciativa promover la conciencia climática y que los clientes tomen sus decisiones de un modo responsable y conscientes del efecto que sus elecciones tienen sobre el medio ambiente.

La huella de carbono intenta representar las emisiones netas de gases de efecto invernadero GEI medidos como el CO2e que produce una organización, la fabricación de un determinado producto o la prestación de un servicio.

Así, atendiendo a este criterio, el supermercado climático asignó a cada cliente un presupuesto semanal de 18,9 kilos de CO2e. De este modo, tenían que ser muy cuidadosos al elegir lo que meten en la cesta de la compra y evitar aquellas opciones con mayor huella de carbono para no fundirse el presupuesto semanal en una sola compra.

De esta forma, fijar los precios de este modo deja muy claro para el consumidor el impacto medioambiental que tienen determinados productos y la gran diferencia, por ejemplo, entre los alimentos de origen vegetal y los de origen animal.

ETIQUETAS MEDIOAMBIENTALES

Por otro lado, además de esta pionera iniciativa, la marca sueca está añadiendo etiquetas a todos sus productos en las que se indica su impacto sobre el medio ambiente. Confía en que estas etiquetas sirvan para que los compradores reduzcan el consumo de productos con mayor impacto medioambiental y se decanten, cada vez más, por productos de origen vegetal. “Queremos que sea fácil para el consumidor hacer lo correcto”, añaden.

Según el estudio internacional YouGov 2020, encargado por la empresa Carbon Trust, y realizado entre más de 10.000 consumidores de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, España, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos, dos tercios de los consumidores apoyan la inclusión de etiquetas de huella de carbono en los productos. El futuro, también en la industria de la alimentación, se pinta de verde.

Fuente: El Mundo