La gramática digital para entender la transformación

La transformación digital y sus tecnologías asociadas han introducido una nueva terminología y conceptos que inicialmente pueden parecer muy complejos e innovadores, pero ¿realmente lo son? La ingeniería y los conceptos tecnológicos se pueden explicar de forma muy sencilla, sencilla, compleja o extremadamente compleja dependiendo de nuestras intenciones y capacidades. Tengo un recuerdo fantástico un profesor que tuve en la universidad Carlos III, Horacio Lamela.  Horacio era uno de esos profesores que se te quedan para siempre. Recuerdo que en su clase Horacio nos repetía muy a menudo algo realmente simple, pero muy potente a la hora de afrontar la complejidad tecnológica: “un problema complejo grande es el conjunto de problemas complejos pequeños y un problema complejo pequeño es la unión de muchos problemas básicos”. Bueno, si soy sincero no recuerdo muy bien si la frase era exactamente así, pero creo que se entiende el mensaje.

Hace aproximadamente un año estuve en un evento donde tuve la suerte de escuchar a Don Antonio Muñoz San Roque, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería ICAI. Durante el evento, Don Antonio dijo algo que se me ha quedado grabado: “los ingenieros somos expertos en resolver problemas complejos”. No pude estar más de acuerdo y no entiendo muy bien por qué, pero justo en ese mismo momento se me vino la cabeza mi profesor Horacio y el mensaje que nos repetía continuamente en clase.

Estos dos mensajes explican perfectamente ni entendimiento de la profesión que ejerzo y cuál es mi misión a la hora de comunicar, qué no es otra que explicar la tecnología de forma que los “problemas complejos grandes” que intento solucionar sean comunicados a través de un conjunto de mensajes básicos y sencillos que puedan ser entendidos por cualquier persona. La tecnología cambia la vida de las personas y es responsabilidad nuestra, supuestos expertos, transmitir dicho cambio de forma tal que sea entendida por todos, propiciando por tanto un cambio evolutivo en el ámbito personal y profesional de nuestros conciudadanos. Espero estar consiguiéndolo.

Proceso Vs Dato

Me atrevería a afirmar que estamos viviendo en los últimos años una competición entre “el dato” y “el proceso” para saber quién es el “Rey de la Transformación Digital”. Algunos, muchos, afirman que el ganador sin ninguna duda es el Dato y muy probablemente tengan razón si observamos nuestro entorno y realidad actual. Tenemos nuevas carreras universitarias orientadas a la ciencia del dato, hemos reconvertido la carrera universitaria de matemáticas para orientarla hacia la aplicación del dato en la inteligencia artificial, uno de los objetivos básicos de internet de las cosas es aportar datos involuntarios, construimos gemelos digitales para ordenar y modelarlos y un largo etcétera.

No es cuestión de llevar la contraria por llevarla, ni que me quiera significar como alguien distinto, pero mi opinión apoya más la teoría de que lo importante siguen siendo los procesos. No devalúo la importancia del dato, sería un ignorante tecnológico, pero sí creo que el dato es solo la fuente de alimentación, un nutriente, materia prima necesaria e imprescindible: ¿para qué?, ¿Con qué objetivo?

Voy a procurar abstraerme de la terminología técnica y volver a los fundamentos gramaticales para explicarte la transformación digital y su relación con/entre los datos y procesos, sin intención de que compitan entre ellos, pero sí con el objetivo de poner a cada uno su correcto nivel de importancia. Vamos a echar mano de algo que todos utilizamos todos los días: sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios.

Si sigues leyendo y has llegado a este punto te propongo que te imagines la transformación digital como si fuera una frase con sus sustantivos, adjetivos, verbos y adverbios, de esta forma vamos a ir entendiendo qué necesidades vas a afrontar en tu transformación tecnológica y cómo los puedes ordenar de una forma sencilla. Quizás, solo quizás, una vez concluyas de leer este artículo podrás inferir cual es actor principal, el dato o el proceso. Vamos allá.

Los sustantivos

La RAE da distintas acepciones para la palabra “sustantivo”. Puede ser entendido como algo que existe, independiente, importante, etc. Lo que a nosotros nos interesa es la función que tiene el sustantivo en nuestra frase tecnológica a nivel gramatical. Bajo este enfoque, La propia RAE lo define como “aquello que denotan individuos, grupos, materias, eventos y otras muchas nociones que periten agruparlos en varias clases gramaticales”. Podríamos entonces apostillar que el sustantivo es aquello que no define una acción ni que tiene como objetivo cualificar, sino que es aquello sobre lo que se actúa o se cualifica.

En nuestra frase tecnológica los sustantivos representan los objetos de negocio con toda la información asociada. Sí, seguro que ya lo has deducido, en nuestra frase tecnológica el sustantivo representa a el dato.

 Aquí introduzco un pequeño truco a todos estudiantes de diseño de base de datos que tengan que realizar un modelo de entidades en cualquier forma normal: si quieres identificar tus tablas, subraya tus sustantivos.

Los verbos

Nos volvemos a poner en manos de la RAE para definir formalmente lo que es un verbo, según la RAE aplica distintas acepciones a su definición, pero no nos vamos a complicar con formalismos y me voy a referenciar a la definición que más me ha gustado de todas las que he encontrado, la que me da ChatGPT cuando le escribo la pregunta ¿Qué es el verbo en la frase?: “El verbo en una frase es la parte de la oración que expresa una acción, estado o proceso”.

Todo lo que sucede en nuestra empresa cuya representación gramatical es un verbo se corresponde con nuestros procesos y siempre, digo siempre, tiene asociado un sustantivo. Crear una factura, cancelar un pedido, preparar un pedido, etc.

segundo pequeño truco a todos estudiantes de modelado de casos de uso: no pierdas de vista los verbos.

Luego ya tenemos nuestros datos, que son nuestros sustantivos y además hemos identificado todos los procesos de la empresa a partir de nuestros verbos. ¿Cuál es el siguiente paso?

Los adjetivos

Qué expresa cualidad o accidente o qué califica o determina al sustantivo, estas son dos de las acepciones que nos describe la RAE.

Si aplicamos los adjetivos a nuestros sustantivos nos introducimos de lleno en el análisis de nuestros datos, vamos a desarrollar el conjunto de estados pertenecientes a nuestros objetos de negocio. Me explico con un ejemplo, si calificamos al cliente como bloqueado, potencial, le estamos adjetivando para denotar sus posibles estados. ¿Nos recuerda al etiquetado y aprendizaje supervisado? Esto se va poniendo interesante…

El adverbio: Elemento clave en la transformación digital

Me ha gustado mucho la definición que da la web https://concepto.de/adverbio/, “Un adverbio (del latín ad- + verbum, que significa: “junto al verbo”) es un tipo de palabra cuya función sintáctica (es decir, su función dentro de la oración) es la de modificar o complementar a un verbo, a un adjetivo, a otro adverbio o, en determinadas ocasiones, a una oración entera…”

Analizar el carácter digital de nuestros procesos, nuestros verbos, supone el análisis de los adverbios asociados.

Vamos a fijarnos particularmente en tres adverbios:

  1. Colaborativa-mente
  2. Automática- mente
  3. Inteligente-mente

Colaborativamente:

Los principios básicos de la transformación digital son tres: Conectividad, agilidad y colaboración. Si bien, el primero es sin duda el principal y más importante dado que es el conductor que posibilita o acelera los otros dos. Aconsejo utilizar los tres para evaluar tus procesos desde un punto de vista digital. De esta forma:

  • Tu proceso será más digital cuanta más necesidad tengas de la conectividad para resolverlo.
  • Tu proceso será más digital cuanto más fácil sea trabajar de forma simultánea por distintos actores. Para esto necesitarás la conectividad, ¿verdad?
  • Tu proceso será más digital cuanto más ágil sea, es decir, cuanto menos tarde en resolverse con independencia de los actores que participen.

Automáticamente:

No vamos a ser muy ambiciosos con este adverbio y vamos a tener un poco de paciencia para llegar a lo que todos queremos, que es sin duda la tan nombrada inteligencia artificial. Esto vendrá un poco más adelante, solo pido una pizca de paciencia. Si bien, me detengo en la importancia de remarcar la distinción entre automatizar y aplicar inteligencia. Es evidente que no podemos aplicar inteligencia sin automatizar (¿o sí?), pero son conceptos distintos, puedo tener un proceso completamente automatizado sin inteligencia y por el contrario lo puedo tener parcialmente automatizado, pero de forma inteligente.  Por ahora nos vamos a quedar con el nivel de automatización que tiene nuestro proceso o lo que es lo mismo el grado de pendencia que tiene de la intervención humana.

Inteligentemente:

¿Cómo saber si mis procesos son inteligentes?, pues no te lo voy a poner muy difícil y lo vas a entender perfectamente. Para ello vamos a tener dos aspectos fundamentales que referencian al presente y al futuro.  Como ya he desarrollado en mi artículo “Inteligencia Artificial: Las dimensiones temporales”. La tecnología tradicional y la tecnología orientada a la inteligencia tienen una relación distinta con las tres dimensiones temporales:

  • La tecnología tradicional suministra el pasado para que la tecnología orientada a la inteligencia lo utilice.
  • La tecnología tradicional resuelve el presente al igual que lo resuelve también la tecnología orientada a la inteligencia, pero esta última lo hace de forma más eficiente, de forma inteligente.
  • La tecnología tradicional ignora el futuro, sin embargo, la tecnología orientada a la inteligencia lo propone.

La inteligencia de tu proceso vendrá claramente marcada por su capacidad de proponer el futuro, mejorar la implementación del presente y el uso que haga del pasado. Simple.

Conclusión

Si utilizamos de forma correcta nuestros sustantivos (datos), con sus adjetivos asociados (etiquetado), para nutrir a nuestros verbos (procesos) de tal forma que se potencien los adverbios digitales clave, entenderemos de forma sencilla el proceso de transformación digital. La gramática digital nos simplifica el entendimiento de la tecnología y cualquier persona puede de forma muy simple enjuiciar el carácter digital de su entorno con el análisis gramatical.

¿Qué es más importante lo qué hacemos o sobre qué lo hacemos? ¿Qué es más significativo para el carácter digital evaluar lo qué hacemos o sobre qué lo hacemos? ¿datos o procesos como calves para la transformación digital? Muchas preguntas, tu respondes.

Por Miguel Ángel Sánchez, Digital Transformación Learning Facilitator en MIT Profesional