La gestión del absentismo puede convertirse en una herramienta directa de eficiencia cuando deja de limitarse a explicar lo que ya ha ocurrido y permite actuar antes de que determinadas situaciones terminen afectando a la organización. Anticipación, medición y análisis de las causas son, en este sentido, tres elementos que ayudan a convertir un problema laboral en una cuestión también vinculada a la gestión y a los resultados del negocio.
Para Guillermo Sisí, CEO de Coprava, existen tres razones principales por las que abordar el absentismo puede contribuir a reducir costes. Durante el desayuno directivo “El papel de la digitalización y la IA en la reducción de costes causados por el absentismo laboral”, explicó que gestionar únicamente a partir de lo que ya ha sucedido es muy diferente a disponer de herramientas y de mandos intermedios preparados para anticipar, prevenir o resolver situaciones futuras.
El segundo elemento es la capacidad de medir el absentismo y conocer cómo repercute en la cuenta de resultados de cada operación. Disponer de esta información permite dimensionar mejor el problema y entender por qué su gestión ha dejado de ser únicamente una cuestión de Recursos Humanos para adquirir también relevancia en los comités de dirección.
A partir de esa medición, el siguiente paso consiste en analizar por qué se están produciendo las ausencias. Sisí señala cuestiones como un posible burnout de la plantilla, la falta de flexibilidad o las dificultades de conciliación en la gestión de las personas. Identificar estos factores permite orientar mejor las medidas preventivas y actuar sobre situaciones que, además de afectar a los equipos, pueden convertirse en fuentes de ahorro en la gestión cotidiana de la organización.






































