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Existen personas a las que no nos cansamos de escuchar. Parecen tener siempre las palabras adecuadas en el momento justo y además saben expresarlas de tal modo que no tenemos por menos que seguirlas.

Sin embargo, en el otro extremo, nos encontramos con personas incapaces de articular palabra en determinados contextos sociales o laborales. No significa que sus ideas sean menos valiosas, ¡ni mucho menos!, pero sí que existe algo que les impide expresarlas de forma adecuada e incluso en el peor de los casos, prefieren guardarlas para sí mismos antes que compartirlas con el resto.

Pero, ¿por qué sucede esto? Por supuesto, la genética tiene mucho que decir, sobre todo, a edades tempranas, donde aún los factores externos no han influido demasiado en el desarrollo del lenguaje. Conforme vamos creciendo, las experiencias vividas en nuestras interacciones diarias y el ambiente verbal, más o menos rico en el que hemos crecido, (por nombrar sólo algunos aspectos), afectan directamente a nuestra capacidad de comunicar en un futuro.

Javier de la Casa, Presidente de Grupo Avanza y CEO de Kayzen Emprende, reflexiona sobre la importancia de la comunicación Clic para tuitear

Aún en el caso de que la genética nos haya jugado una mala pasada en este sentido, o que el entorno no haya sido el más propicio, no cabe duda de que a través de la formación, podemos mejorar nuestras habilidades comunicativas, algo crucial en el mundo laboral. Tanto, que esa formación debería ser obligatoria en todos los casos y para cualquier puesto de trabajo. Piensa que hasta aquellos que requieren menor cualificación implicarán la interacción con compañeros. En tal caso, una adecuada comunicación entre ellos actuará como un seguro, protegiendo así el clima laboral de la compañía.

Si para cualquier empleado es importante, el entrenamiento en comunicación para un directivo es clave. El déficit en habilidades comunicativas, hará que se encuentre en clara desventaja a la hora de afrontar las obligaciones propias del puesto, que en gran parte, requerirán de interacciones constantes, como por ejemplo: realizar presentaciones, liderar reuniones de equipo, negociar con clientes, proveedores y/o socios, corregir a los empleados cuando sea necesario, contribuir a aumentar la motivación laboral de los trabajadores, transmitiendo entusiasmo e ilusión por el proyecto, además de asegurarse de que todos tienen claras sus tareas y objetivos, así como la misión, visión y valores de la empresa.

Todas estas funciones que lleva a cabo el líder ponen de manifiesto que los conocimientos técnicos y la experiencia no son suficientes, también se requieren una serie de habilidades, entre las que se encuentran las comunicativas, que con el entrenamiento adecuado pueden facilitar el día a día profesional de cualquier dirigente.

Pero esta formación también resulta crucial en lo personal, donde con más frecuencia de la que nos gustaría nos enfrentamos con aquellos que más queremos simplemente por no haber expresado de forma adecuada y sin ofender lo que pensamos. Sin duda, una adecuada comunicación puede mejorar nuestra vida familiar. Esto que parece básico y sin importancia puede tener un impacto directo en nuestra felicidad. Permitiéndonos incluso crear un entorno seguro, a la vez que favorable para el desarrollo de las habilidades comunicativas de nuestros hijos, en caso de tenerlos, claro.

Toda esta reflexión me lleva a la conclusión de que la formación en comunicación no sólo impacta de forma positiva en tí, es decir, no sólo provoca tu crecimiento personal, sino que también incidirá en todas las personas de tu entorno.

Nunca me he considerado “torpe” a la hora de comunicar, sin embargo, puedo afirmar desde mi propia experiencia que no es suficiente con ello. Las empresas necesitan buenos comunicadores y eso sólo se consigue con formación, lo que te ayudará a adquirir herramientas y técnicas comunicativas bajo la guía de un experto y por supuesto, a ponerlas en práctica. Pronto descubrirás que comunicar como esa persona que te inspira, y que es tu referente, es posible.

Por Javier de la Casa, Presidente de Grupo Avanza y CEO de Kayzen Emprende