La aceleración de la IA está abriendo una nueva etapa en la transformación digital de las organizaciones. Tras una primera fase centrada en la exploración y la incorporación de capacidades de IA generativa, las empresas afrontan ahora un reto de mayor alcance: integrar datos, modelos inteligentes y agentes para configurar un nuevo modelo operativo que agilice la toma de decisiones, incremente la eficiencia y genere un impacto tangible en el negocio. En este contexto, la gobernanza del dato, la trazabilidad, la seguridad, la responsabilidad y la calidad de la información adquieren una dimensión estratégica, mientras la transformación cultural y el desarrollo de nuevas capacidades emergen como factores determinantes para acelerar una adopción sostenible y orientada a resultados.
La transición desde la adopción de tecnologías hacia la orquestación de modelos inteligentes fue el eje central del encuentro directivo «Datos, IA y Agentes: el nuevo modelo operativo para acelerar decisiones y eficiencia», impulsado por Informatica from Salesforce, y organizado por Dir&Ge. Durante la sesión se puso de relieve que el verdadero valor de esta transformación trasciende la tecnología y reside en la capacidad de articular un modelo de gobierno sólido, sustentado en datos de calidad, que permita impulsar decisiones más ágiles, optimizar la eficiencia operativa y consolidar una colaboración equilibrada entre las personas y la IA como motor de transformación empresarial.
El dato y la gobernanza como base del nuevo modelo operativo
Convertir los datos en un activo estratégico constituye hoy el principal habilitador para escalar la IA en las organizaciones. La calidad de la información, una gobernanza sólida y una arquitectura común constituyen la base para impulsar la automatización, la orquestación de procesos y una toma de decisiones más consistente, ágil y fiable.

Para Nancy Larre, General Manager Iberia en Informatica from Salesforce, la evolución hacia modelos operativos inteligentes requiere consolidar previamente una base sólida de datos. Subrayó que la gobernanza, la observabilidad y la trazabilidad permiten orquestar procesos con mayor agilidad y confianza, al tiempo que facilitan un equilibrio eficaz entre las capacidades de la IA y el criterio humano. Esta combinación impulsa la eficiencia operativa y crea las condiciones para una toma de decisiones más consistente y escalable.

En este sentido, Julia Díaz, Head of Data Science de Repsol, resaltó que el verdadero valor de la IA depende de la calidad del dato. Explicó que la selección, estandarización y gobierno de la información concentran la mayor parte del esfuerzo de cualquier iniciativa, por encima del propio algoritmo. Además, destacó que establecer estándares comunes, impulsar la alfabetización digital y priorizar los datos con mayor impacto sienta las bases para avanzar hacia modelos más rentables, fiables y capaces de escalar con garantías.

Por su parte, Ricardo Lobo, Head of Innovation de Aleática, puso de relieve que la IA despliega todo su potencial cuando dispone de datos contextualizados y alineados con los objetivos estratégicos. Para el directivo, entrenar los modelos para identificar información relevante mejora la capacidad analítica y la utilidad de las recomendaciones. En este escenario, la gobernanza del dato deja de ser un requisito técnico para convertirse en una ventaja competitiva capaz de impulsar mejores decisiones empresariales.
Personas, cultura y confianza para acelerar la adopción
La evolución tecnológica exige una transformación organizativa capaz de integrar talento, tecnología y nuevas formas de trabajo. La creación de nuevas capacidades, la adaptación cultural y la definición de modelos de colaboración entre profesionales e IA condicionan el éxito de la implantación y la aptitud de las empresas para generar valor de forma sostenible.

Para David Ruiz, MDM Sales Specialist Southern Europe en Informatica from Salesforce, la aceleración de la IA debe apoyarse en un modelo híbrido donde la automatización complemente el criterio humano. Identificar qué tareas pueden delegarse y cuáles requieren supervisión permite acelerar procesos sin perder capacidad de decisión. Esta colaboración favorece organizaciones más ágiles y eficientes, en las que las personas concentran su conocimiento en actividades de mayor impacto mientras la tecnología optimiza el trabajo repetitivo.

Unai Roldán, Head of Organizational Transformation del Grupo MASMOVIL, destacó que la transformación empresarial comienza por las personas. Resaltó que desarrollar nuevas competencias, impulsar el aprendizaje continuo y reforzar la cultura del cambio resultan esenciales para capitalizar el potencial de la IA. Todo ello, explicó, debe apoyarse en una base sólida de datos y una clara orientación al negocio, generando la confianza necesaria para convertir la innovación en una ventaja competitiva sostenible.

En este contexto, Ramón Vicioso,Information Technology System Manager de MET Energía, subrayó que la velocidad de adopción de la IA depende del grado de madurez de cada organización y de su capacidad para evolucionar. Además, señaló que la tecnología está redefiniendo nuevos perfiles profesionales y liberando tiempo de tareas repetitivas para dedicarlo a actividades de mayor valor. Este escenario refuerza la necesidad de mantener una adaptación continua de habilidades y modelos organizativos.
Del piloto a un modelo operativo inteligente
Las organizaciones están dejando atrás la fase experimental para avanzar hacia modelos operativos en los que la IA se integra de forma estructural en los procesos de negocio. Este cambio exige equilibrar innovación, seguridad, responsabilidad y eficiencia para consolidar una adopción sostenible que genere impacto real en la actividad de la organización.

Para Antonio Rodríguez Herrero, Global Head of Architecture and Technology de SGS, el principal desafío consiste en identificar aquellos ámbitos donde la IA genera valor tangible para el negocio. La diversidad y complejidad de los datos, unidas a la evolución de la tecnología, requieren avanzar con criterios de medición claros que permitan demostrar resultados. La consolidación de estos modelos dependerá de la capacidad para generar confianza mediante beneficios verificables y sostenibles.

Ramón Bustamante, Director de Sistemas de Salud de SegurCaixa Adeslas, puso de relieve que la incorporación de la inteligencia artificial y la gestión avanzada del dato en el sector salud está transformando la operatividad hacia modelos más predictivos y eficientes. Explicó que la capacidad de unificar los flujos de información dispersos permite anticipar las necesidades asistenciales y optimizar la toma de decisiones críticas en tiempo real. Además, subrayó que una infraestructura tecnológica interconectada, respaldada por una gobernanza del dato sólida, resulta fundamental para reforzar la calidad en el servicio y consolidar una experiencia de usuario mucho más ágil, personalizada y de confianza a largo plazo.
Aprovechar el potencial de las plataformas para acelerar los procesos es un paso decisivo para David Ruiz, siempre que la tecnología se integre con una visión clara del negocio. Por su parte, Nancy Larre, subrayó que la madurez alcanzada por la IA permitirá abordar iniciativas cada vez más escalables y orientadas a generar valor.
Los directivos coincidieron en que la IA ha entrado en una fase de consolidación en la que el verdadero diferencial competitivo dependerá menos de la incorporación de nuevas tecnologías y más de la capacidad de las organizaciones para integrarlas de forma efectiva dentro de una estrategia de negocio. La combinación de datos de calidad, un modelo de gobierno sólido, nuevas capacidades y una transformación cultural permitirá convertir la IA en un verdadero habilitador estratégico para impulsar la eficiencia, acelerar la toma de decisiones y generar valor sostenible para la organización.
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