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Si se entiende que el mayor capital activo que posee cualquier empresa son sus empleados, se puede ver claramente que la formación del personal es una inversión, una acción que incidirá positivamente en el logro de proyectos y metas trazadas.

Por lo tanto, las compañías que deseen mejorar sus competencias e incrementar su presencia dentro del mercado, deben, sin duda, también invertir en el incremento de las habilidades de sus empleados. Y la principal inversión con proyección hacia el futuro que puede hacerse, es en la formación de idiomas.

El mayor capital activo que posee cualquier empresa son sus empleados. Descubre por qué las empresas deben invertir en la formación de idiomas. La retención del talento o la disminución de costes a largo plazo son algunos de los beneficios Clic para tuitear

Importancia de un plan de formación de idiomas

Cuando una corporación proporciona a sus empleados una formación en idiomas, convirtiendo esta capacitación en una prioridad dentro de su planificación, también se está abriendo al mercado internacional, está invirtiendo en el futuro de la organización.

Porque si el trabajador tiene las herramientas y habilidades para destacar dentro del ámbito empresarial, la empresa también destacará en el mercado.

Por qué invertir en formación de idiomas

Son diversas las razones que pueden incentivar a una empresa a desarrollar planes de capacitación para sus empleados. No solo se trata de la comercialización internacional, también se trata de distinguirse entre la competencia y poder ofrecer un mejor servicio o producto.

Por otro lado, la posibilidad de estudiar idiomas online, ha incrementado la disposición de empleados con dificultad de compaginar el trabajo con otras actividades. De esta manera, incrementan las posibilidades de formar a una mayor cantidad de empleados.

Algunas de las razones por las que vale la pena invertir en la formación de idiomas son:

Expansión económica

Desarrollar una empresa implica tener la visión de abrir puertas más allá de la localidad. Y para lograr esta expansión hacia el mercado internacional, el idioma base por excelencia, es el inglés.

Por supuesto, siempre los idiomas que se elijan para formar a los empleados dependen de los territorios que se desean conquistar. Por ejemplo, en el comercio global también son importantes los idiomas como el francés y el chino mandarín.

Retención del capital humano

Cuando una compañía promueve planes para la formación de idiomas, o cualquier otra capacitación continua, demuestra interés por sus empleados y proyecta una imagen fuerte ante ellos.

Esto hace que los trabajadores se sientan parte de la organización, se sientan incentivados, se sientan valorados y, como resultado, los empleados:

  • Serán más productivos.
  • Estarán más satisfechos.
  • Realizarán sus actividades laborales diarias con mayor disfrute.
  • Serán leales a la empresa y a sus valores.

Disminución de costes a largo plazo

Es verdad que la implementación de programas de formación de idiomas conlleva disponer de cierto presupuesto. Pero es un gasto que, realmente, es una inversión a largo plazo.

Este gasto inicial no es relevante si se compara con las pérdidas de oportunidades económicas generadas por:

  • La falta de comunicación con empresas internacionales del mismo ramo.
  • No dirigir mensajes a clientes potenciales en el ámbito internacional.

Generación de ingresos

Las compañías que poseen talento humano con capacidad para comunicarse y desarrollar negociaciones en los idiomas más importantes a nivel global (inglés, francés, chino mandarín…), obtienen mayores oportunidades para:

  • Ofrecer y comercializar sus productos y servicios.
  • Crear y desarrollar nuevos productos/servicios.

En consecuencia, la empresa poseerá mayores herramientas que la ayudarán a la generación de mayores ingresos.

Integración cultural

Aprender otros idiomas representa, para los empleados, la oportunidad de comprender nuevas culturas, de integrarse con ellas y de ser más receptivos a nuevas realidades.

Esta integración cultural es un factor que ayuda al trabajador a conectarse mejor con los profesionales y partners más allá de sus fronteras. Lo que es sinónimo de abrir puertas a valiosas oportunidades de negocios.

Cómo desarrollar un plan de formación de idiomas

Todos los planes de formación tienen como objetivo diseñar un conjunto de estrategias para que los empleados, con igual perfil profesional e iguales intereses, logren desarrollar mayores competencias y habilidades que los conduzcan a un continuo crecimiento profesional.

Por ello, al diseñar un plan de formación de idiomas para los trabajadores, siempre tomando en cuenta los objetivos y conexiones comerciales que desee alcanzar la organización empresarial, es recomendable contar con la siguiente información:

  • Cuántos trabajadores desean formarse en otro idioma. Porque es importante que exista una real disposición del empleado.
  • En qué idioma prefiere formarse el trabajador. Una información que debe analizarse en conjunto con los objetivos de la empresa.
  • Qué dominio (hablado o escrito) del idioma posee el trabajador. Con el fin de que el nivel de las clases se adecue a cada empleado.

Definitivamente, en todo departamento de Recursos Humanos deben crearse planes que puedan formar al personal en el dominio de otros idiomas claves para la comunicación e inserción en el mercado globalizado.