personas innovadoras

La innovación implica inherentemente incertidumbre, creatividad y una mentalidad especial que no todas las personas tienen o están dispuestas a adoptar. ¿Qué distingue a los individuos innovadores de los demás?

[email protected] explica doce características de las personas innovadoras #management Clic para tuitear

Tiempo de Lectura: 4 minutos

Lotta Hassi, profesora asociada del Departamento de Operaciones, Innovación y Data Sciences

estudio esade

En un estudio publicado en el International Journal of Innovation Management, Lotta Hassi, experta en innovación de ESADE, y Satu Rekonen, de la Universidad de Aalto, han investigado de qué modo las características individuales fomentan el comportamiento experimental.

“El fracaso y los resultados inesperados son inherentes a la innovación experimental. Nuestro estudio demuestra que la adaptación positiva a la adversidad y el hecho de no sentirse derrotado por los retos se encuentran entre las características clave de las personas innovadoras”, afirman los autores.

Reflexión continua

Los participantes con un comportamiento innovador mostraron una reflexión continua, es decir, estaban abiertos a cuestionar su primera idea y la dirección del proyecto. Gracias a esta reflexión continua, los participantes pudieron darse cuenta de la nueva información que era potencialmente importante para el proyecto, como un radar que escudriña infinitamente el entorno.

Exploración desapegada

Cuando los participantes estaban muy apegados a una idea, estaban menos dispuestos a dejarse llevar y probar otros enfoques. Aquellos que eran más propensos a la innovación fueron capaces de desapegarse de una idea y seguir abiertos a explorar varias direcciones posibles antes de decantarse por una sola opción.

Interación entre el pensamiento abstracto y el concreto

En los experimentos, los empleados tuvieron dificultades para pasar de conceptos abstractos a detalles concretos; la mayoría de los individuos se decantaban principalmente por un modo de pensar o por el otro. Sin embargo, aquellos que fueron capaces de moverse con fluidez entre el pensamiento conceptual y el práctico, sin perder la conexión entre ambos, estaban más preparados para identificar las dudas en sus ideas y diseñar una buena configuración del experimento.

Comportamiento activo

Otro factor que impulsó a los individuos innovadores fue su comportamiento activo. Este rasgo de la personalidad les permitió pasar del trabajo intelectual a las ideas prácticas, lo que resultó fundamental a la hora de construir un prototipo y llevar a cabo el experimento. Los individuos activos empujaron a sus equipos a pasar de la planificación del experimento a la construcción de prototipos y a la ejecución temprana de los experimentos.

Importancia de la oportunidad

Mientras que algunos individuos solo veían callejones sin salida, los participantes que son capaces de discernir oportunidades pudieron aprovecharlas en diferentes situaciones y compartieron con su equipo varias rutas posibles para el proyecto, lo que fue clave para que este desarrollara los experimentos. Este tipo de mentalidad fomentaba el comportamiento innovador también cuando surgían oportunidades inesperadas.

Resistencia mental

El estudio demuestra que las personas que se adaptan positivamente a la adversidad y no permiten que los retos los detengan también son más propensas a los comportamientos innovadores. La resiliencia mental permite asimilar la nueva información en forma de crítica negativa, aceptarla de manera constructiva y seguir adelante. Esto también significa ser capaz de abandonar una idea una vez que se ha demostrado que no sirve y seguir explorando otras soluciones.

Humildad intelectual

Los datos de campo revelaron que la humildad intelectual también era fundamental para la innovación. Las personas más proclives a la innovación presentaban una mentalidad humilde ante la nueva información y estaban abiertas al aprendizaje, al mismo tiempo que reconocían los límites de su propio conocimiento. La humildad intelectual también permite compartir abiertamente la crítica negativa, lo que puede abrir nuevas vías para desarrollar soluciones alternativas.

Valor

Al llevar a cabo los experimentos, los individuos tenían que presentar sus ideas inconclusas para su evaluación temprana por parte de los usuarios u otras partes interesadas y recibir una crítica instantánea. Estas situaciones requirieron coraje por parte de los participantes y que salieran de su zona de confort, ya que no sabían cuál sería la respuesta. La única manera de averiguarlo fue colocarse en una situación vulnerable, enfrentándose al riesgo de sufrir rechazo y al fracaso.

Sensibilidad frente a la incertidumbre

En el estudio, la mayoría de los individuos experimentaron dificultades en detectar incertidumbres. Los participantes necesitaban ayuda constante de los tutores para darse cuenta de factores de incertidumbre antes de pasar al diseño de los experimentos.

La tentación de pasar directamente a la realización de la idea era grande y los individuos no fueron capaces de identificar la incertidumbre. Con el apoyo de los tutores, se descubrieron varios factores de incertidumbre y el siguiente experimento dio como resultado algunos cambios en la solución.

Diseño de experimentos valiosos

Al diseñar la configuración de la experimentación, los participantes se esforzaron por diseñar experimentos valiosos, es decir, que fueran pequeños, rápidos y acotados. En las sesiones de tutoría, se enseñó a los participantes a desarrollar la capacidad de identificar la acción más pequeña y más rápida que produjera el aprendizaje requerido y permitiera avanzar.

Extracción de aprendizaje

Los datos de campo mostraron que los participantes tuvieron dificultades para extraer aprendizajes de los experimentos realizados. Para promover un comportamiento innovador, los individuos deben prestar atención a la información o a los acontecimientos inesperados, a los comentarios significativos y a cómo se puede utilizar la crítica para mejorar la idea original.

Implementación del aprendizaje y de la adaptación de ideas

Los individuos más proclives a la innovación tenían la capacidad de extraer un aprendizaje significativo de un experimento e implementarlo de nuevo en el proyecto para adaptar la idea y desarrollarla de una manera significativa.