Arturo de las Heras CEF UDIMA

En un entorno empresarial en constante transformación, la formación y el conocimiento cobran especial importancia para adaptarse con éxito a las nuevas metodologías y procesos.

Entrevista a @arturocef, director general de @UDIMA: el reto de la #formación ante la #digitalización Clic para tuitear

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En esta entrevistaLogo CEF, Arturo de las Heras, Director General de Grupo CEF.-UDIMA, nos explica cómo convertirnos en profesionales flexibles y digitales a través de la formación.

“Se equivoca quien piense que por hacer unos cuantos cursos en las nuevas aplicaciones que van llegando o incorporar tecnología punta a la empresa lo va a resolver”

Las demandas de formación de las empresas y profesionales han cambiado. ¿En qué áreas de aprendizaje y conocimientos están invirtiendo las compañías?

A nivel áreas de aprendizaje, sin duda todas las relacionadas con la transformación digital son muy demandadas, ya que existe un claro déficit de perfiles formados en este tipo de competencias. Las empresas sienten la urgencia de cubrir esta necesidad, ya sea incorporando a nuevos profesionales con estas características, ya sea formando a sus actuales empleados en este tipo de destrezas.

En cuanto a aprendizajes concretos, los profesionales necesitan formarse en materias como big data, inteligencia artificial, neuromarketing, marketing digital, blockchain, emprendimiento, networking, etc. De manera más transversal, la actualización permanente que exige este nuevo escenario de formación continua o para toda la vida, unida a la necesidad de entrenase en competencias y habilidades, son dos de las mayores demandas de empresas y profesionales en materia de formación.

Tres de cada cuatro líderes empresariales piensan que la digitalización requerirá nuevas habilidades a lo largo de los próximos dos años. ¿Cuentan los líderes de las empresas españolas con estas habilidades?

Muchos todavía no las tienen, pero ya el mero hecho de que tengan identificado el problema es la mejor rampa de salida para ponerle solución. No cabe duda de que la transformación digital es imparable y los cambios que supone, profundos y vertiginosos. Y esta realidad implica nuevas exigencias, muchas de las cuales todavía no alcanzamos a ver. Pero es importante no volverse locos con la tecnología ni dejarse cegar por ella.

Se equivoca quien piense que por hacer unos cuantos cursos en las nuevas aplicaciones que van llegando o incorporar tecnología punta a la empresa lo va a resolver. Está claro que los líderes del futuro inmediato necesitan un buen bagaje en competencias digitales. Pero la clave de su éxito estará más en contar con otra serie de cualidades que son las que realmente les permitirán liderar y desenvolverse con éxito en ese mundo de cambios. Me refiero a empatía, innovación, imaginación, osadía, colaboración, adaptabilidad, creatividad, comunicación, etc. Esas son, en mi opinión, las claves del futuro.

Muchos de los perfiles más demandados, como los relacionados con big data, son también los más difíciles de encontrar en España. ¿Cuál es la causa de la escasez de este tipo de profesionales?

No es tanto que falte oferta como que se ha disparado la demanda. Las empresas han empezado a comprender las enormes posibilidades que ofrece el manejo de los datos aplicado y alineado con la estrategia global de la compañía, y de su impacto en la cuenta de resultados.

Antes se decía que le información es poder. Hoy la información es poder siempre que sea información tratada, analizada y cruzada estadísticamente. Esto ha provocado que en muy poco tiempo se haya multiplicado exponencialmente la demanda de perfiles con esa capacidad de análisis de datos. Y el mercado, simplemente, no tiene hoy por hoy suficientes profesionales para cubrir esa necesidad. Poco a poco, esta situación se irá regulando.

“La clave está en no pensar en la tecnología como en un fin en sí mismo, sino como en un medio que nos permite ayudar a nuestros alumnos a lograr sus objetivos”

Arturo, desde tu experiencia al frente de CEF.-, ¿cuáles consideras que son las habilidades más adecuadas para los líderes en el nuevo contexto empresarial?

IoTUna fundamental es la capacidad de adaptabilidad. Hoy el cambio es consustancial a la actividad empresarial y profesional. Cambia la tecnología, cambian los modelos de negocio y cambian los mercados, y lo hacen además a tal velocidad que prácticamente no dejan margen de reacción. Quien se quede atascado en las metodologías que le funcionaron en el pasado o lamiéndose las heridas perderá el tren. Hay que ser flexible y adaptarse a las nuevas circunstancias. Una capacidad que entronca con la segunda característica: la capacidad de innovación, para ir por delante de los cambios y así no dejarse atropellar por ellos. La última, las habilidades sociales. Más necesarias que nunca para moverse en este complejo mundo de máquinas y digitalización.

La transformación digital también ha afectado al sector de la formación. ¿Cuáles han sido las principales áreas de impacto?

Prácticamente todas. Empezando por las propias materias y continuando por la metodología, los sistemas de enseñanza, las herramientas, el acceso a recursos y materiales docentes, la multicanilidad, los dispositivos, la comunicación entre alumnos y profesores o la eliminación de barreras geográficas, temporales y de personas con necesidades especiales. La tecnología se ha convertido en un aliado natural para la enseñanza, y, afortunadamente, los profesionales de la enseñanza están teniendo la suficiente sensibilidad para comprender esa inmensa vía de colaboración que se abre con ella.

En este sentido, ¿cómo se está adaptando el CEF.- a las exigencias del nuevo consumidor?

En el Grupo CEF.- UDIMA comprendimos hace mucho tiempo que ir de la mano de la tecnología era algo imprescindible si queríamos dar respuesta a las necesidades y exigencias de nuestros estudiantes. Por eso llevamos años investigando, explorando, apoyando iniciativas innovadoras y, en definitiva, abriendo nuevos caminos y campos de aplicación de la tecnología no solo a la enseñanza a distancia, sino también a la presencial.

Si pensamos que una nueva herramienta o metodología puede servir para ayudar a trasladar un conocimiento o para entrenar en una habilidad a un estudiante, no dudamos ni un instante en incorporarla y testar su utilidad. La clave está en no pensar en la tecnología como en un fin en sí mismo, sino como en un medio que nos permite ayudar a nuestros alumnos a lograr sus objetivos. Para estar más cerca de ellos y caminar a su lado. La tecnología nos encanta porque nos ayuda a ser más humanos.