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¿Cuándo el emprendedor se convierte en innovador (y viceversa)?

¿Cuándo el emprendedor se convierte en innovador (y viceversa)?

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Al hablar de emprendedor es necesario, en primer lugar, establecer parámetros de común acuerdo respecto al término, máxime en los tiempos actuales en los que dicho término encierra demasiados perfiles, muchos de ellos interesados.

Para mi reflexión asocio emprendedor al que “emprende”, al que inicia una nueva actividad, bien bajo la fórmula de nuevo negocio, nueva empresa, nueva actividad desde la perspectiva de autoempleo pero sin menospreciar una posibilidad posterior de crecimiento hasta lograr una micropyme. No más allá. No englobo al que emprende una nueva actividad con la intención de generar empresa, no tanto micro como mayor, ya que necesitaría temas adicionales en los que, ahora, no quiero entrar.

En la actualidad asistimos a un florecer de dicho perfil emprendedor, son muchos los jóvenes que emprenden en muy diferentes actividades. Por otro lado también asistimos al florecimiento del fenómeno del innovador que bombardea a los mismos jóvenes.

Surgen, de todo ello, la preguntas:

  • ¿Emprender o Innovar?
  • ¿Primero emprender y luego innovar o primero lograr la innovación y luego hacerla realidad mediante emprendimiento?
  • ¿Qué es primero?
  • ¿Tiene que ser, todo, emprendedor, innovador?
  • ¿Todo innovador tiene que llegar a ser emprendedor?

De eso va mi reflexión.

  • Emprendedor: No requiere que su actividad primera, a la hora de emprender, sea innovadora. Será la que será para que inicie una actividad, un autoempleo en muchas ocasiones.
  • Emprendedor: La actividad será la que haya reflexionado que le puede ayudar a realizar su objetivo, la que le permita generar recursos para mantener su ilusión creativa.
  • Emprendedor: Habrá analizado su plan de negocio para cerciorarse de que dicha actividad resulta beneficiosa para mantenerla en el tiempo y satisfacer sus necesidades, las que sean.
  • Emprendedor: Tratará de mantenerse con el tiempo y, para ello, logrará analizar el entorno para adaptarse a los cambios que sistemáticamente se producen y afectan a su proyecto.
  • Emprendedor: Tendrá que formarse para hacer posible el punto anterior. También tendrá que generar los recursos que le permitan dicho progreso.
Con esta situación podemos preguntarnos: Emprendedor ¿Cuándo dicha figura se convierte en Innovador?. Veamos varias situaciones:
  • Fase inicial: Puede decidirlo desde el inicio, es decir desde el momento de generar la idea emprendedora, que dicha idea sea innovadora. Veamos ejemplos:
    • Bar: Dado que es un ejemplo repetitivo merece especial atención. Bar de producto diferente, de ambiente diferente, de decoración diferente, de público objetivo diferente, etc. Dicho de otra forma innovando en producto, proceso o modelo de negocio.
    • Tienda: Serviría lo mismo, aunque podría añadir la innovación en logística.
    • Comercio de esto o de aquello: Serviría lo mismo aunque podría añadir la innovación en la interface con el cliente.
    • Y así diferentes casos.
  • Fase posterior: Cuando el proyecto ya está establecido y requiere un cambio para sobrevivir. Veamos ejemplos:
    • Bar, tienda o Comercio: Dar los pasos que previamente dio el de la fase inicial.
  • Reflexión 1: A cada cual, la necesidad le pilla en un tiempo determinado y tiene que reaccionar. Hay que tomar decisiones.
  • Reflexión 2: Todo emprendedor, bien sea en el mismo momento de emprender o posteriormente, tendrá que ser innovador para, como mínimo, mantenerse. Si, además, quiere crecer será también una necesidad.
Vayamos ahora al campo del Innovador:
emprendedor innovador.2
  • Fase inicial: Ya tengo la idea y quiero desarrollarla.
    • Sólo de ideas no se genera una actividad emprendedora. Esta verdad pasa desapercibida para muchos innovadores que pretenden emprender.
    • Para que una idea se convierta en un proyecto emprendedor se requieren pasos previos:
      • Certeza de que resuelve un problema previamente no resuelto (al menos en la proximidad).
      • Haber analizado claramente el modelo de negocio que dicha idea desarrollará.
      • Un estudio, a fondo, del plan de negocio de dicha idea transformada en actividad.
    • Importante: No pensar que dicha idea será permanente en el tiempo. Toda idea tiene su ciclo, hay que tener nuevas ideas que suplanten a la anterior, nuevos ciclos, nuevos saltos que mantengan el proyecto emprendedor activo. Este concepto no está claramente interiorizado por muchos innovadores que emprenden.
  • Fase posterior: Tengo que mantenerme.
    • Junto a lo anterior de tener permanentemente activadas ideas de recambio hay que hacer del anterior ciclo una sistemática casi permanente, al menos anual.
    • Una idea innovadora no es para siempre ya que vendrá alguien que la imitará o simplemente dejará de satisfacer una demanda. Es por ello que habrá que estar dispuesto a emprender nuevamente, bien con nuevo negocio/idea o bien renovando la existente.
    • Los cambios pueden ser bruscos o suaves, dependiendo de la nueva idea de recambio. Puede ser necesario, incluso, iniciar nueva actividad y no hay que tener miedo de cerrar una puerta y abrir otra.
    • Caso de querer mantener un hilo conductor entre las diferentes ideas renovadoras hay que tenerlo claro desde el principio para evitar equívocos, máxime cuando hay varios socios en el proyecto.
  • Fase posterior: Quiero crecer.
    • Puedo crecer en lo mismo. No es fácil la decisión y será necesario tener muy presente el plan de negocio ya que no más facturación implica más beneficio. Decidir la dimensión adecuada del proyecto.
    • Puedo crecer por similitud: Sirve lo anterior aunque en este caso es más asequible ya que pueden ser modelos de negocio diferentes y requerir recursos diferentes y, con ello, dar entrada a nuevos socios.
  • Reflexión 1: Todo innovador logrará la máxima satisfacción si ve que su idea se transforma en realidad.
  • Reflexión 2: En ocasiones hacerla realidad implicará hacerlo por uno mismo.
  • Reflexión 3: No es una aventura frívola. Con ella puede ir atada nuestra ilusión y recursos, incluso los de personas próximas,
  • Reflexión 4: No dejes que la idea se muera. Hazla realidad.

Y para finalizar:

  • No hay proyecto emprendedor que no requiera de una dosis de innovación.
  • Puede haber proyectos innovadores que desarrollen otros y ello es totalmente satisfactorio.
  • Si, además, lo desarrollas tú mismo la satisfacción es plena.

Dicho de otro modo:

  • Todo emprendedor tendrá que aprender a ser innovador.
  • Los innovadores no es necesario que sean emprendedores. Pero si lo son conseguirán la satisfacción plena.

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Paco Corma

Paco Corma

Director de QPT S.L
Paco Corma es Director de QPT S.L. desde 1994, trabajando previamente 14 años como directivo de empresas industriales y asesorando a más de 300 organizaciones en todos los sectores. Corma apoya en el tránsito del qué al cómo, desde una óptica práctica y aplicativa, fruto de su dilatada labor de campo en Innovación, Management (EFQM) y Gestión del Conocimiento. Entre otros cargos, Paco Corma ejerce como Vicepresidente de la Asociación de Empresas del Terciario Avanzado (AECTA), Vicepresidente de la Sociedad Española de Cerámica y Vidrio, y es Codirector del Máster Integrado de Calidad, Medio Ambiente y Prevención de la Fundación Universidad Empresa/Universidad Jaume I, recibiendo varios premios como al Equipo Evaluador Mejor Valorado en el Premio Iberoamericano de Calidad 2010.
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